A Doña Federica le conceden el Óscar.

febrero 24, 2009

Una semana de penurias nos ha supuesto llegar a casa. Siete días vagando por carreteras, caminos y veredas cantando canciones de la Trinca, alguna de Albert Pla, en los pueblos más amables que encontrábamos para sacar unas perrillas con las que comprar algo de pan y un poquito de chocolate con los que obtener las calorías necesarias para no sucumbir y mantenernos firmes en nuestro empeño de regresar a casa.

Nuestro periplo ha sido duro; pero beneficioso. Estamos muy agradecidos al amo del banco que se ha quedado con el dinero de mamá, gracias a él Don Vicente y Don Faustino son grandes amigos y mi madre se ha convertido, gracias a unas clases que le impartió un camionero en una gasolinera, a la doctrina Zen.

Como para mi madre lo más importante es la adecuada orientación de los espejos, Don Faustino y Don Vicente se han acostumbrado a caminar juntos, a hacerse los coros, a compartir el compás y el chocolate, a dormir juntos, se han hecho inseparables. La última noche comprobé atónito como Don Faustino le cubría los pies a Don Vicente con su túnica azafrán para que no pasara frío, mientras su nuevo compañero de piso, ahora comparten el tercero en plan Friends, le pasaba la mano por la cintura y se acurrucaba junto a él, haciendo la cucharita.

A mamá no le importa que sean amigos, el Zen le sienta fenomenal, está mucho más tranquila. Tan calmada que subió incluso al ático para felicitar a Doña Federica. La academia de Carolinas le ha concedido el Óscar del Barrio por su papel en Victoria Carmen Santa Pola, cambiaron El Pla por Santa Pola porque suena más cosmopolita, y todavía con el polvo del camino en los zapatos subió para brindar con una copita de sidra por el premio obtenido y tantísimos años de convivencia.

Qué maravilla el Zen. La noticia que en otro tiempo nos hubiera mandado derechitos al calabozo, ahora es motivo de alegría. Por cierto, a nuestro juez le han instado a devolver la pantalla de plasma, por lo visto, los ratones que presentó no estaban en regla o no tenía licencia para cazarlos, no está del todo claro todavía, lo están discutiendo. Mientras tanto, debe devolver la pantalla de plasma y buscarse una ocupación, claro está, no relacionada con la judicatura.

Sergi Navarro, adentrándome en el Zen.

Advertisement

Deja un comentario

Fill in your details below or click an icon to log in:

Logo de WordPress.com

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Cambiar )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Cambiar )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Cambiar )

Connecting to %s

Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.