Cine Swahili

marzo 9, 2009

Don Faustino, que comparte piso con Don Vicente (vicepresidente electo de la escalera), se ha presentado en nuestra casa, por supuesto con su túnica azafrán y su carpeta azul de audiencias semanales, justo a tiempo para evitar el linchamiento público de Benito, el administrador de fincas, y con la solución al grave problema de tesorería que está pasando la escalera.

El problema es financiero, el señor Grabulosa, nuestro espía, ha descubierto un descuadre en las cuentas de doscientos treinta euros, que según todos los informes que maneja, se los habría quedado el administrador y está el patio revolucionado.

Mi madre ha puesto el grito en el cielo y grita como una fiera que lo que debemos hacer con Benito, el administrador de fincas, es colgarlo por los pies del castaño de la plaza Manila y dejarlo hasta que se lo coman las hormigas. Doña Federica está de acuerdo con mi madre y ha ido a la tienda de la Blasa a comprar un par de metros de cuerda. La Blasa le ha dicho que no vende cuerda, que para eso están las ferreterías, pero se le ha expuesto el caso y dice que no nos preocupemos que ella pone la cuerda y si hace falta nos la regala un tazón de mermelada.

Eso habrá que verlo, soltó mi madre, llamando a la puerta del presidente Obama. El presidente no está por la labor de colgar a nadie. Nos comunicó que había entablado conversaciones con Benito y que éste tenía intención de saldar su deuda.

Nos faltan doscientos treinta euros, repetía mi madre, yendo y viniendo por la alfombra del pasillo como una leona enjaulada, nos faltan doscientos treinta euros, decía apretando los dientes. Y en un rapto de locura cogió la escopeta de perdigones, dispuesta a darle una perdigonada en el ojo a Benito, iba a abrir la puerta, cuando Don Faustino tocó el timbre y puso remedio a la inevitable masacre.

Convertiremos el antiguo despacho del señor Grabulosa en un estudio de doblaje, dijo Don Faustino entrando en casa con una sonrisa de oreja o oreja y un brillo sospechoso en las pupilas.

Por lo visto, una concejalía del ayuntamiento reparte subvenciones por doblar películas al Swahili. Y la idea de Don Faustino es doblar los grandes éxitos del cine que ha dado el barrio para hacer frente al descubierto del banco.

Don Vicente habla Swahili y se ha prestado a traducir los guiones, pero Don Faustino dice que no hará falta, en la Generalitat nadie habla Swahili, así que, no hay que perder el tiempo en tonterías. La subvención nos la van a dar sí ó sí.

Yo le veo alguna laguna al plan, seguramente sería mejor rodar una nueva película en Swahili, pero en la escalera están encantados y se han olvidado de Benito, del castaño y de la cuerda. Y la idea de aprender una nueva lengua me seduce, así que, le he pedido a Don Vicente que me de unas clases.

Sergi Navarro, aprendiendo Swahili con Don Vicente.

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