Los niños de Sant Boi.
enero 26, 2009
Los niños de Sant Boi me trajeron a la memoria a dos críos en los que pienso muy a menudo, Cristian y Alba.
Hace tiempo que dejaron de ser noticia y ya no se habla de ellos, pero aquel verano estuvieron en boca de todos los medios durante meses y meses. Las cámaras de todas las televisiones, los micrófonos de todas la radios, la libretitas de tapas rojas de todos los reporteros del mundo, ocuparon la calle del colegio aquellos días y la vida de los monitores que con ellos estuvieron.
Pienso que las familias de los niños de Sant Boi en su desgracia, han tenido la suerte, si puede decir así, de no ser únicas estos días. Las cámaras, los micrófonos, las libretitas, ávidas de espectáculo, se dispersan por el territorio nacional, hay tanto que explotar por culpa del viento, la mala suerte, la falta de previsión, mala construcción o un defeciente mantenimiento, quien deba sentenciar que sentencie, que aquellos que su vida consagran a respirar miseria tienen trabajo a destajo. Tanta desgracia junta, por lo menos, servirá para que los que estuvieron en aquel polideportivo vivan su inmenso pesar sin el agobio, sin tener que sufrir, además de la pena, el asedio de los que explotan lo que nunca debiera explotarse. Los entrenadores, muertos de pena, por lo menos, no sufrirán el acoso extremo de los señores de las libretas porque hay demasiado que abarcar.
Muchísima gente recuerda a Cristian y a Alba, pero, por suerte, dejaron de ser noticia. Hoy les tengo un poquito más presente, los dos me ayudan a reconocerme afortunado por tener más de un amigo, por reencontrarme con los que fueron y siguen siendo los míos, por admitir el valor de un abrazo, el placer que supone un buen desayuno, un amanecer desde mi oscura ventana, por saborear la fortuna en un zumo de naranja natural con un ser querido.
Cristian y Alba siguen aquí, enraizados, formarán siempre parte de nosotros. Evocar a los que se quiere, recordarlos un ratito todas las mañanas, es una forma de empezar con buen pie, una forma de sonreír por los buenos tiempos, una fórmula para salir contento a la calle; aunque, por desgracia, nunca aparecerá en televisión como noticia.
Sergi Navarro, un beso para Cristian y Alba.
Qué es empezar con buen pie?
diciembre 17, 2008
Empezar con buen pie es en realidad el blog de mi amigo invisible en facebook, Oriol. No hace mucho que nos conocemos; pero es tan intensa nuestra relación satélite-epistolar que debéis ser partícipes de ella.
Es un tío increíble, vive en Santa Pola, es sensible, alegre, concienciado, y, como yo, tiene pelitos en el pecho. Es casi, casi, perfecto.
Desde aquí agradecer sinceramente al amigo FACEBOOK su abnegada dedicación , qué sería de todos nosotros sin él?
Sergi Navarro, todavía lejos de Santa Pola.